Ayer, escasos minutos antes de medianoche, publiqué una breve reflexión en motivo del Día Universal del Niño, que se celebra justo hoy 20 de noviembre. Hice referencia, básicamente, al tipo de relación que mantenemos con los niños.
Y es justamente hoy cuando leo una noticia que es muestra de esta relación, con un titular que reza así: <<Madres guatemaltecas protestan contra el robo de sus hijos>>. Parece dejar claro que la figura del niño es principalmente una propiedad de los padres, y en ningún momento se da un trato del hecho teniendo en cuenta que esos niños no son objetos, sino personas. Cuando se trata de personas de mayor edad no parece haber duda y se habla, en todos los casos, de secuestro. En cambio, estos niños han sido robados.
También es significativo el mencionado apoyo de la Fundación Sobrevivientes que, tal como se lee en su página web, es una institución <<integrada por mujeres sobrevivientes de violencia para brindar apoyo a mujeres que también son víctimas de los diferentes tipos de violencia hacia la mujer: intrafamiliar, sexual y asesinato>>. En cambio, no se menciona a ninguna institución defensora de los derechos o intereses de los niños.
En resumen, se puede decir que no se tiene en cuenta a los principales afectados, que son los niños, sino que se aborda el problema en el que se encuentran sus madres. Como resulta evidente, también cala hondo una imagen de la mujer como cuidadora natural de sus hijos, sin aparecer en escena la figura paterna.